Las cartas de Damián Forcés

Las escondió Mary Lynch en un volúmen de su tesis. Nueve declaraciones de amor, una sentencia de muerte.

Quizá sean la prueba más evidente de su relación con la Doctora Lynch. Sin embargo, las nueve misivas de Damián se extienden a lo largo de cuarenta y cuatro años de su vida. Es posible que Damián escribiera muchas más a la prestigiosa Dra. Lynch y que las conservara en otro lugar o, sencillamente, se deshiciera de ellas. Mientras intentamos descubrir más documentación, puedes consultar en su integridad estos testimonios. En ellos podrás ver algunos rasgos muy característicos de la época, como el encabezamiento de las cartas con la cruz o algunas huellas de la denominada “letra escolapia”. Se trataba de una caligrafía que se enseñaba en los colegios calasancios de aquella época. Uno de sus rasgos más característicos es la “A” mayúscula. Pero lo que parece claro es el reflejo de su regresión personal en la degradación progresiva de su trazo. Sus manuscritos, entre líneas, dejan constancia de la visión crítica de aquel hortelano que posiblemente, según otras fuentes, perteneció al misterioso Grupo 28. Las cartas que puedes leer cuentan dos historias; una historia de amor… y otra de muerte.